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HIPNOSIS CLÍNICA
Hipnosis y conducta alimentaria
Problemas tratables con éxito con hipnosis
HIPNOSIS
Lejos de ser una forma de engaño o un mero truco de circo, aunque
en no pocas ocasiones se ha utilizado de esta manera, la hipnosis es un
procedimiento médico con unas indicaciones determinadas, un reconocimiento
profesional y unos condicionantes que determinan su utilidad en el campo
terapéutico. En la actualidad cada vez más profesionales de la sanidad
empleamos la hipnosis como método de tratamiento.
A
pesar de proceder del vocablo griego hypnos (=sueño) la hipnosis no
tiene nada que ver con este. Se trata, al contrario, de un estado
artificialmente producido de gran concentración de la consciencia en la que el
sujeto entra en una relación tan íntima con el terapeuta que las sugestiones de
éste no pueden ser distinguidas de la actividad del propio ego del hipnotizado.
La consciencia se halla hiperactiva, hipersensible, pero solo pendiente de un
determinado tema. Es simplemente un estado de consciencia distinto.
Durante
este estado "especial" el terapeuta sugerirá al paciente conceptos
nuevos o bien eliminará conceptos o pautas negativas que lo perturban. Existen dos
tipos de hipnosis: Una primera denominada hipnoterapia "supresiva",
en la que se intenta hacer desaparecer una forma de conducta sintomática y
conscientemente desagradable para el paciente, como el fumar, la bulimia, tics
nerviosos o algunos trastornos menores del lenguaje. Una segunda forma de
hipnosis se denomina "expresiva", durante la cual el terapeuta trae a
la consciencia del paciente experiencias pasadas que permitirán al primero el
estudio de la impronta psicológica de las mismas sobre el paciente. De esta
forma se pueden traer al estado normal de vigilia ciertos datos sobre los que
el paciente podrá reflexionar y así dominar.
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MITOS, LEYENDAS Y CURIOSIDADES Existen múltiples conceptos
erróneos y una aureola de misterio alrededor de la hipnosis. Esta no es una
técnica parapsicológica ni paramédica, sino un procedimiento médico dirigido
por un terapeuta experimentado para lograr un alto grado de concentración y
receptividad. * No es cierto que
una alta capacidad de ser hipnotizado sea sinónimo de voluntad débil ni de
poca inteligencia. Una buena inteligencia y una fuerza moderada del ego son
factores positivos, puesto que la hipnosis puede llegar a requerir un gran
esfuerzo de concentración. * La hipnosis no es
indefinida. Si el hipnotizador dejase el paciente en estado hipnótico este
entraría en estado de sueño normal y despertaría sin secuelas. * El sujeto
hipnotizado no puede ser obligado a violar sus hábitos de conducta habituales.
En caso de algún exceso de este tipo el sujeto puede despertar
espontáneamente. * Se puede lograr un
estado parecido a la hipnosis mediante fármacos. La hipnosis farmacológica se
consigue con pentotal sódico o amital sódico. El paciente es alentado a
revivir la experiencia traumática que ha producido la neurosis que se está
tratando, restableciéndose a menudo después de varias sesiones el control
sobre la causa. * No es cierto que
se pueda hipnotizar a cualquiera en contra de su voluntad, la hipnosis requiere
una gran atención y concentración, que si no se presta invalida todo intento. * No se puede lograr
la levitación por hipnosis, aunque si se puede lograr una rigidez del cuerpo
tal que permita el movilizarlo sin variar la postura inicial. Esto se consigue
por coordinación y refuerzo del tono muscular por sugestión. |
UNA
SESIÓN DE HIPNOSIS VOLVER
Una
hipnosis comienza con la presentación y conocimiento del terapeuta. Es
necesario obtener un buen nivel de confianza, una buena alianza terapéutica
entre el paciente y el terapeuta, para que las indicaciones de este último sean
admitidas por el otro.
Al
iniciar el procedimiento el hipnotizado entra en una primera fase o grado 1 de hipnosis.
En este nivel el sujeto se halla en un estado de gran concentración, y la
sensación corporal que nota es la de gran pesadez. La fase 2 es el paso
siguiente en cuanto a nivel de concentración. La sensación corporal que se
obtiene es la de no movimiento; si el hipnotizado intentara moverse, tendría la
sensación de no poder. También puede darse el caso contrario, el hipnotizador
puede inducir una sensación de movimiento y lograr que el paciente realice
ciertos movimientos. La fase 3 es la fase de mayor concentración. La sensación
corporal es nula, es decir el hipnotizado se olvida del cuerpo y está
totalmente centrado en el asunto a tratar. Es este último el estado de las
regresiones, en el que el hipnotizado va recordando cosas del pasado, de su infancia
y las revive, hasta el punto incluso de revivir experiencias que no recordaba.
Estas son las tres fases de una hipnosis.
Prácticamente
todo el mundo puede llegar a una fase 1 de la misma, generalmente en 5 ó 10
minutos. Esta ya es en sí una fase útil y cooperativa para las cosas que se
realizan habitualmente en hipnosis médica. Cuesta, según el caso, entre 15 y 20
minutos el llegar a la fase 2. Es fácil llegar a la misma después de haber
obtenido en distintas sesiones cuatro o cinco fases 1. La fase 3 es la más
difícil de conseguir, puede llevar incluso horas el obtenerla a pesar de estar
el paciente bien entrenado y después de haber obtenido en múltiples ocasiones
una fase 2. Para mejorar estos resultados el paciente puede realizar
entrenamientos personales en su domicilio mediante la grabación de una
inducción con la voz del hipnotizador.
En
general todo el mundo puede ser hipnotizado y llegar a una fase 3, pero hay
gente que tiene una mayor facilidad para ello, depende de lo sugestionable que
sea el paciente. En todo caso la hipnosis es un procedimiento que se aprende, y
es el hipnotizador quien enseña al paciente como llegar a este estado de gran
concentración. Por este motivo que es tan útil que el paciente ensaye en su
domicilio con cintas pregrabadas.
HERRAMIENTA
TERAPÉUTICA VOLVER
Es
importante distinguir también entre la hipnosis médica, en la que se busca una
finalidad terapéutica, y la hipnosis lúdica, en la que se busca obtener un buen
espectáculo. Esta segunda es un montaje en la que intervienen, además del
hipnotizador unos pocos colaboradores suyos que en caso de fracasar el proceso
con el público simularán el haber obtenido un buen nivel de hipnosis. Si a
estos les asociamos los sujetos del público sugestionables, que son los que
realmente pueden ser hipnotizados, los sujetos histéricos, capaces de cualquier
cosa por exhibirse, y los sujetos colaboradores, que simularán cualquier cosa
por no defraudar al hipnotizador, ya podemos realizar un espectáculo de
hipnosis.
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UN POCO DE HISTORIA La palabra hipnosis
deriva del griego. Ya en "La Iliada" de Homero se cita un
procedimiento de sugestión parecido a una hipnosis: "Afrodita incita así
al sueño: 'Duerman los brillantes ojos de Zeus bajo sus cejas sin demora, en
cuanto me eche a su lado'". De todas formas, no es hasta el siglo XVIII
en el que se halla un claro precedente de la hipnosis con Franz Anton Mesmer
(1734-1815). En 1775, influenciado por las ideas de la Ilustración, crea el
mesmerismo, basado en la electro-magnetoterapia: "La enfermedad es vista
como una congestión del organismo que se puede solucionar con la transmisión
de fluido cósmico por magnetización o transmisión de ondas magnéticas". En 1846 James B.
Braid (1795-1860) introduce el concepto de hipnosis en medicina, separándola
del mesmerismo especulativo, en su obra "El poder de la mente sobre el
cuerpo". En 1841 descubre el hipnotismo, estado al que llevaba a sus
pacientes mediante la fijación de la mirada. Ensaya además la autohipnosis o
entrenamiento autógeno. Hippolyte Marie
Bernheim (1840-1919) escribe en 1884 "Sobre la sugestión en estados
hipnóticos y de vigilia", estableciendo las bases de la psicología
médica y psicoterapia. Según éste el médico introduce por sugestión mediante
la palabra al paciente la idea de curación. También Ambroise Auguste
Liébeault (1823-1904) usaba en este tiempo la palabra como método de
sugestión e hipnosis. Sigmund Freud
(1856-1939) previamente a la formulación de la teoría del psicoanálisis
trabajó en el campo de la hipnosis e histeria. En 1900 escribió "La
interpretación de los sueños". El ginecólogo
Oettingen estudia en 1921 la analgesia hipnótica durante el parto. Su
homólogo Grantly Dick Read (1890-1959) utilizaba la sugestión durante el
embarazo para evitar el dolor durante el parto. En 1955 la British
Medical Association recomienda la hipnosis para los trastornos neuróticos
y los estados de dolor, exigiendo a sus colegiados una formación previa
adecuada en este campo. En 1958 la hipnosis
es reconocida como tratamiento por la American Medical Association de
Estados Unidos, recomendándose por primera vez su estudio en las facultades
de medicina. |
¿PARA
QUÉ SIRVE LA HIPNOSIS? VOLVER
Desde
un punto de vista médico, la hipnosis puede tener diferentes utilidades y
distintas indicaciones médicas. La hipnosis es útil para el tratamiento de las
fobias, tipo de neurosis en el que el paciente siente una gran angustia ante la
presentación de un determinado estímulo, distinto para cada caso, y del cual el
paciente es conocedor. Este problema genera importantes conductas de evitación.
En este campo es donde se obtienen los mejores resultados de la hipnoterapia.
HIPNOSIS
CONTRA EL DOLOR VOLVER
Otra
interesante indicación de la hipnosis es el tratamiento del dolor. En el dolor
de tipo crónico se obtiene una interesante reducción de los fármacos
analgésicos que se necesitan para la desaparición del mismo, con la consiguiente
reducción de los efectos indeseables derivados de estos. En dolores agudos
también se han obtenido buenos resultados. Ya en 1921 el ginecólogo Karl von
Oettingen realizó el primer parto sin dolor y sin analgesia.
Todavía
hoy día se realizan importantes intervenciones quirúrgicas sin anestesia y
también sin dolor bajo hipnosis sin que el paciente perciba sensación alguna.
Un ejemplo de ello es
el doctor valenciano Antonio Escudero, que llama a su técnica Noesiología o
anestésia psicológica, en la que opera a sus pacientes completamente despiertos
y sin anestesia química, llegando incluso a conversar con ellos durante la
intervención quirúrgica.
HIPNOSIS
Y CONDUCTA ALIMENTARIA VOLVER
También
se puede usar la hipnosis para la creación de fobias artificiales y así poder
evitar conductas no deseadas. Un ejemplo claro son los trastornos de la
conducta alimentaria. Mediante hipnosis se puede conseguir que cada vez que el
paciente afecto de bulimia se acerque a la comida en momentos no deseables se
desencadene un estímulo artificialmente colocado por el hipnotizador para
lograr que el sujeto note una desagradable sensación de asco respecto la
comida. Es decir, el hipnotizador consigue mediante sugestión que el paciente
relacione las comidas fuera de horario con algo desagradable, con lo que este
podrá contener su impulso. El mismo procedimiento puede usarse para el
tratamiento de deshabituación del tabaco y otras drogas.
CUÁNDO NO ES
ÚTIL LA HIPNOSIS
Asimismo
existen dos situaciones en las que se desaconseja la hipnosis. La primera es la
esquizofrenia, estado de desconexión de la realidad en el que el paciente
podría malinterpretar las sugestiones del terapeuta: una sugestión podría ser
interpretada como una revelación divina o extraterrestre. La segunda situación
en que se aconseja no usar la hipnoterapia es la histeria. En esta entidad el
paciente manipula la información que recibe así como su enfermedad para obtener
la atención de los demás u otro fin.
HIPNOSIS
REGRESIVA VOLVER
Uno de los episodios más interesantes de esta técnica, es la llamada hipnosis
regresiva de la personalidad. Consiste en "llevar" hacia atrás en el tiempo
a una persona, para que reviva o recuerde hechos de su pasado. Incluso podemos
llegar hasta un estadío pre-natal o intra-uterino, es decir, que recordaremos
las sensaciones que teníamos antes de nacer. Pero incluso si al hipnotizado se
le sugiere que vaya aún más allá, recordará en muchos casos identidades
anteriores a la concepción, es decir otras vidas en el pasado anterior a
nuestro nacimiento que el hipnotizado reconoce como propias. Incluso en algunos
de estos casos hablará en una lengua que no ha estudiado o conocido en su vida
actual (el fenómeno de la xenoglosia), siendo normalmente esas lengua arcaicas
y con formas antiguas. Quien suscribe ha investigado y comprobado que,
efectivamente, la hipnosis rompe los esquemas de lo que hoy la psicología
científica (en general, la rama cognitivo-conductual) conoce como
"mente" porque precisamente ese concepto sea tan amplio, que desde la
ciencia nos quedamos cortos al definirlo.
HIPNOSIS
Y ALGO MÁS VOLVER
La hipnosis
en sí, no es un estado "paranormal". Sin embargo en estado hipnótico
es relativamente fácil producir fenómenos que son objeto de estudio de la
parapsicología científica, que se encuadran dentro del estudio de la Percepción
Extra Sensorial (P.E.S.). Así en hipnosis es relativamente fácil producir
telepatía, es decir, un hipnotizado puede de manera relativamente sencilla
captar lo que está pensando una persona concreta, independientemente de que se
encuentre cerca o a miles de km. También es fácil que el hipnotizado establezca
el estado de salud o enfermedad de su propio organismo o el de otra persona. Y
muy curiosos son los casos de memoria estra-cerebral en los que el hipnotizado
puede recordar supuestas vidas pasadas e incluso hablar en idiomas que se
supone no conoce; a este fenómeno se le denomina xenoglosia. A lo largo de la
historia se han conocido casos de sujetos que estado hipnótico han tenido una
inusual habilidad para predecir el futuro o reconocer hechos de un pasado
remoto y desconocido: precognitición o retrocognición respectivamente. ¿Por qué
sucede esto? Probablemente porque en estado de hipnosis nuestra mente actúa
bajo unos parámetros diferentes de los que comúnmente entendemos como espacio /
tiempo.
PROBLEMAS TRATABLES CON ÉXITO CON HIPNOSIS VOLVER
Dolencias
que nosotros dividimos en 6 grandes grupos: fobias (de todo tipo), compulsiones (comportamientos compulsivos y/o obsesivos
o T.O.C.), represiones, adiciones, neuralgias y/o neurosis (depresiones,
ansiedades, conductas erráticas, etc.) y tratamientos fisiológicos (enfermedades físicas de origen no
microbiano).
Insomnio
Miedos
Dolores crónicos
Malos hábitos (ronquidos, tartamudeos,
morderse las uñas, etc.)
Ansiedad
Depresión
DEJAR DE FUMAR (en sólo 3 sesiones)
Adelgazar
Perdidas, duelos o separaciones
Autoestima
Mejorar en el desempeño deportivo
Mejorar el aprendizaje (estudiar)
Preparación al parto sin dolor